Construir una educación afirmada en nuestra propia matriz cultural significa lograr que el vínculo entre educación y cultura se convierta en un núcleo potenciador del conocimiento, de su práctica, de la identidad cultural y del desarrollo comprometido con el cuidado y la defensa del medio ambiente. En suma, se trata de alcanzar una educación articulada al desenvolvimiento de la vida, descolonizadora y despatriarcalizadora.



